sábado, 19 de noviembre de 2016
Deja vu
Transiciones electorales
martes, 16 de agosto de 2016
Caballos de Troya
Los proyectos de ley económicos urgentes son un caballo de Troya. Sin recurso a esa modalidad de trámite legislativo y a otro par de estratagemas, hoy no serían ley muchas cosas que lo son.
Con la presentación el lunes del denominado Proyecto de Ley de Incentivos Tributarios vamos al tercer trámite económico urgente del año. Bajo ese mismo régimen se aprobaron dos leyes en 2015 y tres en 2014. Antes de 2014 otras tantas. Si lo vemos como indicador, un promedio grueso nos dice que vivimos desde hace casi una década bajo urgencias económicas.
El corto plazo, propio del trámite económico urgente, limita oportunidades de debate público, favoreciendo el factor sorpresa. A lo largo de un mesesito debe reunirse el Consejo Legislativo y calificar el proyecto, remitirlo a una comisión, reunirse la comisión y armar un informe para debate en el pleno, luego de lo cual regresa lo debatido a la comisión, se adecúa allí para un segundo y último debate plenario, antes de irse en busca del veto presidencial.
En los proyectos económicos urgentes se han incorporado también propuestas de legisladores gobiernistas, adornando el texto original con funcionales y oportunas ideas de última hora. Así entró en vigencia la obligación de que los abogados reporten los vehículos “offshore” que estructuran o administran para sus clientes (2016), se amplió el ICE a todas las bebidas azucaradas (2016), se quitó la exoneración de IVA para Asociaciones Público Privadas (2015), entre algunas cositas más.
En ciertos casos fueron también suspendidas las sesiones de segundo y último debate para realizar cambios de última hora, remitir por correo a los legisladores una nueva versión y pasar de inmediato a votación -todo en escasos minutos-.
Tramitar tantas leyes como económicas urgentes, agregar una u otra cosita durante el mes del atribulado plazo de trámite, o modificar un proyecto durante el segundo debate y a minutos de la votación, hacen que estos caballitos de Troya sean el vehículo perfecto para las sorpresas políticas
sábado, 18 de junio de 2016
Pague 12 lleve 2
Cuando compramos en mayo lo que podíamos comprar después e identificamos como pérdida o ganancia unos dolaritos, estamos haciendo cuentas mentales. Al ser cientos de esas operaciones las que hacemos diariamente, nos creemos duchos, pero la evidencia nos dice lo contrario.
A todos nos duele más gastar 10 dólares ganados con nuestro trabajo que el mismo billete cuando aparece en el bolsillo del pantalón. Sin importar de dónde provienen, contablemente son 10 dólares, por lo que asignarles usos diferentes no tiene nada de racional. Tampoco lo tiene que estemos dispuestos a pagar más cara la misma radio o alfombra si estamos comprándola junto a un carro o a una casa, respectivamente, que por separado. Aunque creemos que tomamos decisiones racionales, décadas de experimentos y varios Premios Nobel mediando, sabemos hoy que no siempre es así.
Enhorabuena dentro de nuestra irracionalidad también hay certezas: una importante es que aborrecemos perder un dólar más de lo que disfrutamos ganarlo. Otra, que nuestra mente procesa incrementos o decrementos sobre un valor de referencia, prefiriendo cálculos relativos que absolutos.
Como el SRI afirma que en mayo recaudó bastante más por IVA que en los meses anteriores, recordé estas reglas que cualquier atento lector sabrá aprovechar en sus negociaciones, tanto como lo ha hecho el Gobierno al diseñar e impulsar la ley.
Todos quienes decidimos “ahorrar” dos puntos de IVA contabilizamos mentalmente una eventual pérdida y comparamos un estado futuro con el estado actual. Pagamos doce puntos por ahorrar dos, en un momento de escasa liquidez, por ponerlo de alguna forma.
Podemos evaluar juntos si el Estado, las empresas o los ciudadanos hicieron el mejor negocio. En un año, cuando se supone que se revertirán los dos puntos adicionales del IVA, veremos si estamos más afinados con nuestras cuentas mentales.
lunes, 4 de agosto de 2014
Constitucionalizando a los no contactados
Me río cuando pienso en las ridiculeces a las que nos forzamos nosotros mismos por la excesiva credulidad y dependencia que hemos desarrollado en los abogados. Que presenta el escrito por aquí, que para tal cosa necesitas abogado...no sigo porque la "Fuerza del Derecho", como le llamó Bourdieu, basta como tema para un solo blog-post. Por ahora resulta que para que se respeten las formas, acudimos a la Corte Constitucional a preguntarle si y como debemos contactar a nuestros vecinos pueblos no contactados. Mejor dicho, "no contactados", entre comillas.
miércoles, 2 de abril de 2014
Ley de Mercado de Valores -un punto
La automatización de las bolsas de valores, con todos los beneficios de liquidez, transparencia y funcionalidad que introducen, traen consigo los riesgos de la automatización y de una nueva opacidad, la de la tecnología para los no tecnológicos.