martes, 15 de diciembre de 2015
Hacer cumplir COP21
jueves, 15 de mayo de 2014
Cuidado con tu próximo "Like" ....y renuncia de derechos
Y los expertos en estas mañas están ayudando últimamente a cualquier vecino tuyo a ganarse la mente de su potencial cliente, incluso sin que éste lo sepa. Lograr un click o un like suele ser más sencillo que vender un producto, y es a la vez el primer paso para hacerlo. Pero hay sorpresas escondidas.
Recientemente algunas grandes empresas han empezado a desplegar entre sus políticas de uso pequeñas declaraciones de aceptación por parte del cliente, atándolas al momento en que ellos hacen un "like" en su muro de Facebook. Como un primer compromiso, como una interacción positiva, las empresas apuntan a que luego los likeros no puedan presentar reclamos en contra de ellas.
viernes, 6 de septiembre de 2013
Ojos que no ven...
Si logras figurarte en esa situación estoy seguro que llegas rápido a la conclusión de que se producirá un acuerdo-equilibrio. Claro, salvo que un no acuerdo sea una mejor opción.
Ahora, es obvio también que esa es una situación absolutamente hipotética y que es materialmente imposible (salvo en casos de experimento) equiparar la información de dos personas al punto de eliminar sus formas personalísimas de procesar esa información, priorizar uno u otro dato, etc.
En negociaciones convencionales, suele ser muy difícil siquiera disminuir de manera importante las asimetrías de información y mas bien, el común de los mortales ni siquiera hace un esfuerzo por lograrlo con las escasas herramientas que tiene a su disposición (de ahí un verdadero motivo por el que aprender sobre negociación es útil para todo el mundo).
Ahora, me parece importante mostrar que nunca se puede estar del todo seguro de cuanta información tiene sobre nosotros la otra parte con la que negociamos. Estaba leyendo una nota sobre el gigantesco presupuesto que invierte EEUU en código para vulnerar seguridades informáticas, anotando en particular que es un presupuesto secreto de la tristemente celebre NSA, y que el uso que le dan es principalmente el espionaje a otros estados. O al menos eso se sabe. Y si se sabe sobre los estados, probablemente también suceda con las personas.
Así que ya sabes, la próxima vez que te enfrentes a negociar con alguien que tiene más experiencia en negociación que tu, seguramente haya buscado previamente acceder a información sobre ti y sobre las posibles cuestiones que consideres en tu negociación. O haces lo mismo tu, o buscas anular esa ventaja de alguna forma. Buen tema para un post futuro.
jueves, 20 de junio de 2013
Putin y su arsenal nuclear
La respuesta negativa de V. Putin a Obama la tarde de ayer, respecto a la propuesta de que Rusia acepte disminuir junto a Estados Unidos su arsenal nuclear en 1/3 de su capacidad, era previsible.
Obama ofrece un acuerdo que en términos absolutos y analizado aisladamente suena razonable. Yo disminuyo, tu disminuyes. Hagámoslo en partes iguales. Todos ganamos, incluso los demás países.
El problema es que Putin sabe varias cosas que no entran en el análisis aislado del tema nuclear y que cometería un grave error en caso de dejar fuera de su ecuación. Estados Unidos se ha caracterizado en el período Obama por aumentar el secretismo de sus operaciones de seguridad (ver Confront and Conceal o el reciente escándalo del NSA) y disparar su inversión en operaciones de ataque preventivo no tradicional -vía drones secretos- y digital, inclusive habiendo cultivado exitosas experiencias de desactivación de instalaciones nucleares en Irán.
Por eso para los observadores menos enterados de las relaciones internacionales Putin parece estar jugando el rol del malo al negarse a aceptar esa propuesta estadounidense. En el fondo, y esta es la información que aporta matices, lo que hace Putin es no aceptar una disminución en un arsenal cuyo poder disuasivo sigue siendo estratégico, porque sabe que aunque Estados Unidos aceptara disminuir su arsenal nuclear lo haría a prorrata de los logros que ya tiene alcanzados en programas o apoyos de disuasión sustitutos.
Este análisis no profundiza obviamente en el carácter estrictamente geopolítico de la negociación, y que aunque parezca mentira sigue comprendiendo intereses en las mismas regiones de la guerra fría.