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sábado, 19 de noviembre de 2016

Mala cara



al mal tiempo buena cara, nos dice el saber popular. Pero cada día es más frecuente ver caras largas, preocupadas y ceños fruncidos. Cuando sentimos que las cosas no van bien, es muy difícil ocultarlo.
Hoy se sabe del efecto que tienen los gestos y caras que hacemos en nuestras relaciones humanas. Numerosos experimentos explican los ciclos de causa-efecto que producimos en interlocutores cuando expresamos alegría, pena, furia o vergüenza. Cada emoción que mostramos, por lo general involuntariamente, desencadena emociones de respuesta y así sucesivamente, con implicaciones que sería un error ignorar.

martes, 16 de agosto de 2016

Costosos arreglos

3.000 millones de dólares dijo el presidente que costaría para Ecuador el terremoto cuando hizo un primer balance. 10.000 millones fue la estimación inicial de Volkswagen sobre lo que costaría resarcirse ante la fe pública luego de trucar sus motores. No ha dicho aún el alcalde Rodas cuánto le costará a los quiteños resolver las minicrisis de Quitocables y de la solución vial Guayasamín.

Contar con protocolos de crisis y seguros es la forma más razonable de enfrentar contingencias. Pero no es igual asegurar ante siniestros un edificio o una planta, que hacer lo propio con un proyecto, un recurso natural, una marca, ni se diga con la fe pública.

¿Qué tan fácil es valorar el costo ambiental de un derrame? ¿Cómo se cuantifica el daño a la salud de una comunidad, el efecto psicológico de un desastre y cómo se lo pondera entre los más y los menos afectados? ¿Cómo se valora la credibilidad? O ¿cómo se negocian las cosas más difíciles de valorar cuando se presenta una crisis?

Ante exigencias complejas y altamente subjetivas, los interesados se apresuran a posicionar una cifra del costo estimado de resarcir, compensar o de recuperarse de una crisis. Así lo hicieron el presidente Correa, Volkswagen, Odebrecht y otros cientos. Es seguro que esas cifras fueron sobredimensionadas, para arriba o para abajo, según los casos. A falta de referencias objetivas, quien mejor sustenta su cifra crea un punto de referencia para todas las negociaciones ulteriores. Y esto a pesar de que legisladores y jueces andan buscando criterios objetivos, algunos de los cuales en nuestro país vendrán en el nuevo Código de Ambiente.

Lo que se ve poco son esfuerzos para no llegar a ese costoso y atribulado regateo. Prevenir y administrar las crisis y los desastres de manera inteligente parte de verlas como inevitables e incluso como oportunidades: que su efecto sea lo más cercano a una consecuencia normal de la operación.

Es mejor disponer de planes y marcos de negociación asistida, como los que han permitido a empresas y gobiernos de avanzada administrar el costo del conflicto, de la polémica, del oportunismo y de la arbitrariedad.

lunes, 7 de septiembre de 2015

sábado, 14 de septiembre de 2013

Negociador de rehenes: a-huevado



Ayer estuve en una reunión de trabajo que, evidentemente, incluía una negociación. Ah! Y muchas negociaciones posteriores en potencia.
Cuando salí, uno de mis clientes, que había estado allí, me dijo que me veía que había regresado ahuevado de mi último viaje. Asumo sin duda que se refería a la forma en que manejé la reunión, evitando que los antecedentes calientes que nos llevaron a sentarnos ahí se comieran todas las posibilidades de obtener buenos resultados. Salvo bajo ese análisis seguramente debo haber sido el ahuevado de la cita. Me hizo acordar de alguien a quien conocí en el seminario del que acababa de regresar.
Cuando me lo dijo, me abstuve de contarle lo que me contó a mi Paul (digámosle así), el jefe negociador de rehenes del Los Angeles Police Department, con quien tuve el gusto de compartir clases y un par de cafés. Quizá debí hacerlo.
Resulta que justamente me decía que lo critican sus compañeros de trabajo por ser el ahuevado del cuartel! Claro, el hecho que a mi me critiquen mis clientes añade complicación. A Paul lo critican compañeros de trabajo que solo sabrían resolver esos problemas usando sus armas automáticas...
En el fondo mantener una estrategia de negociación como la que yo adopté en la reunión requiere valentía. Y eso lo se tanto por experiencia propia como por anécdotas que me contó el. No lo digo con orgullo ni buscando redimirme escribiendo en mi blog.  Si mis clientes no están satisfechos con mi trabajo de nada me sirve este "selfie". 
Optar por estrategias como esa requiere sobre todo, cuando lo haces para clientes cuyas herramientas de negociación no incluyen las ganas de entender a la otra parte y construir soluciones, demostrar resultados. Y para hacerlo debí haber dejado claro antes de entrar ahí los escenarios de resultado posibles y esperados. Eso me hubiera permitido que mientras se desenvolvía la reunión todos mis clientes presentes sepan que ruta de acción estábamos siguiendo y que tal lo estábamos haciendo.

***Actualización***
Recordé luego de haber publicado esta entrada que en la reunión preparatoria alguien sugirió poner una demanda de inconstitucionalidad.  Y todos se negaron rotundamente diciendo que esa era una alternativa que si bien era legítima desde el punto de vista de nuestros derechos, era muy violenta y no nos conduciría al mejor resultado posible....

martes, 23 de abril de 2013

Task Force de Sostenibilidad

Las premisas:

  1. El Gobierno ecuatoriano (y dicho sea de paso la mayor parte de gobiernos de la región) están poniendo todos sus huevos en la canasta de la explotación de recursos naturales, con la finalidad de generar cashflow que les permita invertir en política industrial.
  2. La explotación de recursos naturales hoy en día no se enmarca en el mismo contexto en que se enmarcó el desarrollo industrial del siglo 18.  Hoy hay derechos sociales, derechos humanos, instancias internacionales de defensa, comunicación de masas y financiamiento transnacional del activismo político.  Es lo que suele llamarse política no gubernamental y es justamente contra lo que Rafael Correa se reveló en su último informe a la nación.
  3. La sostenibilidad del modelo de crecimiento de los gobiernos depende de la sostenibilidad con la que puedan desarrollar proyectos intensivos de explotación de recursos naturales -hasta que su política industrial despegue y gane autonomía.  Todo lo contrario que la "remediación" para la que en estos días se anuncian incrementos de presupuesto.
El desafío:

¿Será qué el gobierno es capaz de estructurar un equipo y un sistema coherente y permanente para planificar, conducir, resolver y en última instancia, prevenir la conflictividad política y social que suele derivarse de los grandes proyectos de explotación de recursos naturales? 

Se me ocurre que un gobierno tan preocupado por la comunicación como el que caracteriza a la dupla Correa-Alvarado es el que más probablemente montaría un esquema de esa naturaleza.  Veremos.