sábado, 19 de noviembre de 2016
Leones, chernas y pavos
Mala cara
sábado, 18 de junio de 2016
Tráfico de influencia II
Ahora que está de moda el tráfico de influencia, vale preguntarse qué mismo es y cómo funciona. El primer término está claro: tráfico es una transacción ilegal. ¿Pero ¿qué es la influencia? Por ignorarlo podemos estar contribuyendo a desdibujar la diferencia entre personas influyentes y los que son solo traficantes.
Organizaciones de todo tipo buscan incrementar su influencia para apuntalar sus iniciativas. La influencia bien entendida da lugar a un legítimo servicio. Influir positivamente (como le llamaba Carnegie) en las decisiones de consumidores, competidores, electores o autoridades es un imperativo para cualquiera que lidera proyectos que buscan ser exitosos. Influir significa producir decisiones, lograr adhesión a un curso de acción deseado.
Tener plata no es lo mismo que tener influencia, como nos mostraron Alvarito y Correa en 2007. La plata es funcional pero no sustancial para el influyente. Aunque suena a mafia, fueron respetables economistas los que sugirieron medir la influencia de alguien por su capacidad para ayudar o dañar a otros. Bajo esa interpretación, son influyentes quienes manejan presupuestos de compras en empresas y gobierno, pues deciden sobre el éxito o fracaso de proveedores. Esa mal entendida influencia es de mecha corta y termina mal, como lo vemos en la FIFA, entre nuestros gobiernos e incluso en empresas privadas.
Los más nuevos descubrimientos relacionan a la influencia con la orientación. En MIT, Alex Pentland usa dispositivos tecnológicos para entender el funcionamiento de las redes entre humanos y entre organizaciones, y mide con exactitud esa relación. Las personas influyentes son las que son capaces de orientar sus redes sociales: las orientan con su conversación, con su gesticulación, con sus ideas y proyectos; las orientan y conducen hacia determinados objetivos.
Por eso sugiero desconfiar la próxima vez que alguien ofrezca su influencia para orientar solo dólares ajenos, por más que sean billones. Quien lea esta nota sabrá que muy probablemente no le están vendiendo influencia. Si paga, ya sabe lo que está recibiendo.
lunes, 2 de mayo de 2016
Solidaridad y asociaciones mentales
viernes, 9 de octubre de 2009
POTUS o como seguir la agenda de un presidente
La idea es básicamente llevar un registro claro de las reuniones que mantiene el presidente Obama (con quién, bajo la agenda de quién, en donde, etc.), y los tópicos que las guían, para saber que ideas están en su cabeza y que dirección llevan las mismas.
Lamentablemente, la herramienta no está lo suficientemente desarrollada aún. Mi percepción es que si las personas que más participación tienen en las reuniones son el Vice Presidente y la primera dama, seguramente se están pasando por alto reuniones más privadas, pero no menos importantes...
