Esta semana que pasó fui invitado a una charla convocada por la Cámara de Minería del Ecuador.
El expositor era uno de los más reputados analistas económicos del país. Concuerdo con sus conclusiones económicas. Creo sin embargo que olvidó adentrarse en las condiciones que hacen posible que se den o no las consecuencias económicas que el anotó.
Primero, para llamarse riesgos y oportunidaded para la minería en Ecuador, la charla obvió por completo el aspecto político de esos riesgos y oportunidades. No se mencionó la política formal y el amplio margen de decisión que tiene el Presidente en el sistema político nacional. Tampoco fue mencionada siquiera la política informal, o no gubernamental, ignorando así el impacto que está teniendo el activismo político no electoral sobre la minería en la región. Peru, Colombia y Chile solo por citar los más cercanos, están sufriendo por llevar sus proyectos de extracción adelante sin tormentos.
Por último, los elementos de negociación que impedirían que gobierno e inversión privada viabilicen el inicio de proyectos de gran escala, según el expositor una suerte de barreras de difícil franqueo, resultan a la luz del análisis político simplemente nimiedades.
Si el gobierno requiere los recursos, cederá lo que sea necesario para cerrar los acuerdos. El premio se lo llevarán quienes hayan sabido sostener la negociación hasta entonces, al menor costo. La oposición interna a la minería está suficientemente desestructurada, y es de paso inexistente en los circuitos formales de la política, como para ser una consideración dentro del gobierno. Ojalá lo estuvieran más para ver como despunta una minería forzada a ser responsable más allá de las mejores prácticas convencionales.
Existen por ahí también análisis que alegan que el despegue de la inversión minera no traerá recursos importantes hasta dentro de mucho tiempo. Me parece incompleto análisis. Primero, el mensaje. La percepción es la estrella guía de la inversión y un mensaje potente de que se destraban las grandes negociaciones es un mensaje potente a favor de la inversión privada. Luego, la paulatina inversión en logística, servicios, etc. no es negligible en una economía que debe evitar ralentizarse. Finalmente serán, quizá en un mediano plazo si, las divisas por exportación de la explotación minera persé.
lunes, 29 de abril de 2013
sábado, 27 de abril de 2013
Por que Sweet & Coffee tiene una marca
Casi todos los que vivimos entre Quito y Guayaquil hemos tomado un cafecito en Sweet & Coffee.
A mi me sorprende siempre la potencia de la marca. La fidelización de clientes que ha logrado. Por eso me pregunto, aunque haya tanta tinta corrida sobre el tema, ¿que hace a una marca?
Me gusta pensar que la hace la relación que se construye entre la empresa y sus clientes o usuarios. Más que el producto, es el servicio, y dentro del servicio, esa interacción. Hoy en día llaman a esa interacción experiencia del usuario o cliente.
Yo diría que en esa área del mercadeo también se vuelve crecientemente importante darle un espacio a la prevensión de conflictos. La gente le teme al conflicto; le huye. Por eso las empresas suelen no identificarlo,menos aún prevenirlo. Y por ese tabú olvidan que bajo la categoría de conflicto deben entrar las desaveniencias, los pedidos subidos de tono, los disgustos, los inconvenientes con los productos, ...
Ahora, mientras que estos últimos siempre van a aparecer, en el interim las marcas que logran construir su relación sabiendo que el conflicto existe, es normal y que simplemente hay que saberlo procesar habrán creado una relación que venido el momento polémico, permitirá resolverlo. Eso es parte de un buen servicio.
Tomé esta foto en la caja del Sweet & Coffee donde soy "casero" porque me llamó la atención. Conozco empresas sustantivamente más grandes que prefieren ignorar el beneficio que les puede traer capacitar a sus equipos en como prevenir y procesar los conflictos.
No se quién los asesoró en esto pero en ese corto listado están algunas de las principales recomendaciones del trascendental "Dealing with an angry public".
Caso de domingo:Elmo y Bocelli
Jajaja
Para ponerle el toque simpático al domingo.
Caí en este magnífico video y me pareció oportunidad para ejemplificar algo que nos pasa a todos con demasiada frecuencia: Andrea Bocelli's Lullabye To Elmo. Hacia el final del video, se produce una situación casi típica.
Durante el regateo, muchas veces perdemos de vista lo que realmente nos llevó a la negociación. Es verdad, hay veces en que las personas entran a una negociación sin ni siquiera saberlo -de allí la importancia de conocer herramientas de negociación.
Cuando nos envuelve el torbellino de los argumentos, de la empatía o antipatía personal, nos volvemos propensos a olvidarnos de nuestros propios intereses.
Cuando Bocelli le "grita" al final del video a Elmo, rematando su argumento (en clave musical), simplemente muestra que ha perdido de vista su objetivo inicial en la negociación: que Elmo se duerma.
Por eso se deben analizar y planificar las negociaciones. Para conocer nuestros intereses y objetivos, anticipar escenarios de acuerdo y desacuerdo, sabiendo cuando y como actuar.
viernes, 26 de abril de 2013
Cooperación y conflicto remixeados: EEUU y China
El esquema de negociación internacional que tienen estructurado Estados Unidos y China es un claro ejemplo de mix entre cooperación y conflicto. Se parece incluso, si se quiere, a la mayor parte de las interacciones de negocios e interacciones políticas.
Si pensamos por un momento, la relación con nuestros familiares, las relaciones con colegas de trabajo, subordinados, e incluso la relación de una empresa con las autoridades, son relaciones que se ubican en un lugar entre la cooperación y el conflicto. Aunque a los mayores fanáticos de la escuela de Harvard no les guste, en la práctica de la negociación sigue predominando un esquema algo alejado del típico ideal de "ganancias mutuas" harvardiano.
Lo que esta nota del NYT describe, es el modelo típico de la guerra fría, estudiado hasta la saciedad por Schelling y denominado decisiones interdependientes. Ese mismo modelo es reeditado hoy en día por Estados Unidos pero con China. Un mix en el que los dos estados cooperan en materia militar tradicional, pero polemizan en materia de cyber seguridad.
Si pensamos por un momento, la relación con nuestros familiares, las relaciones con colegas de trabajo, subordinados, e incluso la relación de una empresa con las autoridades, son relaciones que se ubican en un lugar entre la cooperación y el conflicto. Aunque a los mayores fanáticos de la escuela de Harvard no les guste, en la práctica de la negociación sigue predominando un esquema algo alejado del típico ideal de "ganancias mutuas" harvardiano.
Lo que esta nota del NYT describe, es el modelo típico de la guerra fría, estudiado hasta la saciedad por Schelling y denominado decisiones interdependientes. Ese mismo modelo es reeditado hoy en día por Estados Unidos pero con China. Un mix en el que los dos estados cooperan en materia militar tradicional, pero polemizan en materia de cyber seguridad.
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