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martes, 2 de abril de 2013

El Comercio tiene opiniòn

Cuando El Comercio publica un artículo editorial, está proyectando la opinión de sus directivos sobre un tema.

Cuando el tema es polémico, no solo en este caso sino en la generalidad de los asuntos públicos, quién plantea una opinión se ve casi siempre forzado a sustentarla o justificarla, más que sea sofistícamente -por amague.

En este editorial El Comercio hace un juicio de valor, desacreditando a la clase media o al menos dudando de ciertas de sus capacidades, pero no aporta ningún elemento para sustentar esa desacreditación.

Digamos que tesis es legítima, para facilidad de análisis, pero le gana al medio una lectoría potencialmente animadversa, pues le dice a un grupo potencial de lectores -la clase media- que adolece de una serie de defectos. Y lo hace sin desarrollar esa opinión. Esto sería un error, claro, salvo que El Comercio esté convencido de que se dirige a una audiencia en la que no se identifica nadie que se considere de clase media.

(además, sobre la marcha, debo decir que es una reedición de un artículo de un columnista del mismo diario que yo mismo ya glosé)

miércoles, 20 de marzo de 2013

Que burla

El artículo de C. Larreategui hoy, Clase media: ¿clase boba?, es una burla para sus lectores. Es una burla para los miles de alumnos que estudian en la universidad que dirige.

Introduce el tema central: crecimiento de la clase media. Aporta datos y referencias de expertos e instituciones que le brinden autoridad a sus datos y afirmaciones sobre la ampliación de una clase media.

Luego hace su tesis: es una clase media boba, consumista. ¿Que?

El mismo Carlos Larreátegui que ha visto crecer su base estudiantil. El mismo Larreátegui que ha debido afiliar a seguridad social a más empleados de su universidad -y de paso ha visto crecer la base de asegurados. El mismo ... que tantas otras cosas.

Pero en fin. Eso también termina siendo una tesis, esta vez mía, quizá tan pobre como la de el.

Lo que critíco es que su artículo se apoya en una herramienta retórica lamentable viniendo de un líder académico. Provee datos y sustento para presentar el antecedente de su tesis. Pero luego su tesis, la lanza con vehemencia pero sin proveer ningún dato o referencia para sustentarla. Pseudo ciencia.