jueves, 29 de noviembre de 2012

Sociólogo vago

La frase grafica de pies a cabeza el pensamiento de una élite que ha marcado al menos los últimos seis años de historia nacional.

Parece poco seis años, a la luz del tiempo durante el que dominó la política nacional el linaje de aquel que forjó la frase: "sociólogo vago!".

La trampa de la generalización.

Acaso no está caracterizada esa élite patricia por una preparación escueta, aún en buenas o excelentes universidades, preparación apuntada a la generación de lucro, sin más. Sin más. Sin más. Es importante el "sin más".

Como puede aportar soluciones a problemas esa formación, si esa solución no garantiza lucro, o al menos suficiente lucro.

martes, 27 de noviembre de 2012

Buen vivir

Walter Spurrier publica hoy en su columna de El Comercio un artículo en el que se cuestiona sobre el concepto de Buen Vivir.

Spurrier habla de la definición hetérea que han ofrecido quienes promueven este concepto a pesar de que ya se encuentra plasmado en nuestra Constitución y legislación.

Decide Spurrier para facilidad de interpretación ubicar -siguiendo a Fabián Corral- al concepto como parte del indigenismo, por su uso intercambiable con el término quechua Sumak Kawsay -sin duda indígena.

Por extensión, afirma Spurrier sin temor a simplificar, que un concepto tomado del indigenismo debe ser pre industrial. De allí ya solo un paso a afirmar que el concepto reniega del desarrollo industrial, de la economía moderna, y varios etceteras. Spurrier lo implica.

A mi francamente me gustó el artículo, a pesar de sus indudables simplificaciones. Lo que más me gustó fue la forma en que Spurrier introduce a los más representativos estudiosos del pensamiento keynesiano de la actualidad, relacionando algunos conceptos de su lectura de Keynes con esta oposición spurrieriana que ya referí: Buen Vivir vs. Industrialización.

Bloomberg le dedicó meses atrás al libro sobre Keynes que Spurrier también cita un artículo muy bueno: Too Much Faith in Markets Denies Us the Good Life- Bloomberg. En español el libro se llama ¿Cuanto es suficiente? y no habla de Buen Vivir. Por eso me resulta simpático que Spurrier adopte la traducción "Buen Vivir" para "Buena Vida", que es el término que usan los autores.

En la nota de Bloomberg no hay, por oposición al artículo del analista ecuatoriano, referencias al indigenismo, ni a modelos de desarrollo autárcico. Los expertos más reputados sobre Keynes hablan, a diferencia de Spurrier, en términos no tan positivos del capitalismo. A ellos no se les antoja equiparar desarrollo industrial con un determinismo histórico, con esa simpleza "liberal" que propone al capitalismo y al individualismo económico como esquemas más avanzados e ineluctables para resolver los problemas de las personas -o la sociedad. Parece entristecerlos que no se cumpla lo que Keynes pronosticó: que con más necesidades materiales satisfechas, el hombre le dedicaría más tiempo al ocio y menos al ciclo capitalista, mejorando su calidad de vida.

Los autores de la nota de Bloomberg, a diferencia de Spurrier, encuentran que el mercado capitalista hace cada vez más difícil que se cumpla el "Buen Vivir", en sus términos un tema de ocio y no uno de reivindicación cultural o desarrollo autárcico. Spurrier parece sentirse incómodo con esa simplificación que el mismo propone entre Sumak Kawsay y retroceso histórico.

Quizá no solo falta una explicación completa de lo significa Buen Vivir. Seguro no es lo mismo para activistas neo constitucionalistas de un país como Ecuador que para historiadores ingleses. Quizá las cosas no son tan claras como para una breve nota editorial.

domingo, 25 de noviembre de 2012

sábado, 24 de noviembre de 2012

Las decisiones corporativas de censura

En meses pasados, Twitter atendió una solicitud del gobierno alemán para "banear" del servicio a usuarios que publicaban contenidos nazis o revisionistas. No solo los gobiernos, entonces, se ven presionados a atender demandas políticas.

Hasta la fecha, en el marco del conflicto que viven Palestinos e Israelíes (hoy en tregua), no se ha pronunciado sobre el activo uso de redes sociales por parte de los grupos armados oficiales de los dos campos: Hamas y la Fuerza de Defensa Israelí.

" One of the most obvious examples of this occurred very early in the attack, when the Israeli Defence Forces’ official Twitter account posted a tweet that warned Hamas leaders not to “show their faces above ground,” because the army was about to launch missiles into their area of the Gaza Strip. This arguably qualifies as a direct and specific threat of violence, which is against Twitter’s terms of service—but so far the tweet remains, and the IDF account has not been sanctioned (there were some reports that it had been suspended, but those appeared to involve another, unrelated account). In fact, the IDF account is marked as officially “verified” by Twitter.

So far, Twitter hasn’t responded to a request for comment on how it is handling the Israeli conflict and the fact that it is playing out live on the network—complete with photos of rocket attacks, burned-out buildings, and even dead bodies (I’ll update this post if and when Twitter responds). The company has often spoken of its responsibility as the “free-speech wing of the free-speech party,” but for the most part that has involved promoting the rights of individual users in the Arab Spring and Occupy Wall Street protests, not the interests of governments and armies.

Arguably, Israel would be well within its rights to ask Twitter to remove or censor tweets by Hamas, which is defined by the Israeli government as a terrorist organization. If Twitter has selectively censored tweets by Nazi sympathizers after a request from the German government—using the new powers it introduced earlier this year—how would it justify not giving Israel the same ability to block Hamas tweets or filter them based on certain geographical limits?" Ver más en Israel, Twitter, and the Line Between Free Speech and Violence - Businessweek